lunes, 13 de octubre de 2008

MAZURCA


Mazurca era torda.
Oscurecía el prado si ella faltaba
y al abrir su cuadra, venía, trotaba,
tú la sentías tan de madrugada…

Mazurca era infanta.
Acudía queriendo que tú la montaras
y en su lomo, a pelo, cuanto disfrutabas
brincando el camino de fuente la Santa.

Mazurca era hada.
Después de galopes tú la cepillabas,
cerrabas los ojos del gusto que daba
pasar por sus crines peines de alisada.

Mazurca se ha muerto.
No habrá nunca flores en la madrugada
ni fuentes, ni pasos a la cepillada,
ni tú, niña mía, podrás ya montarla.
.
Jesús Arroyo
copyright Jesús Arroyo ©

8 comentarios:

Amanecer dijo...

Siento la perdida de MAZURCA, puedo imaginar la tristeza de la niña, que no la montarà màs.

Besos y muchos màs.

Terly dijo...

Mazurca podría representar perfectamente el juguete de muchos niños que se queda sin cuerda. (No sólo de niños)

Noray dijo...

Pero la niña siempre la tendrá en su memoria y, seguramente, podrá tener "otra Mazurca".

Un abrazo

Malena dijo...

El caballo es un animal noble, muy noble que te demuestra su cariño de mil maneras.

Siento su pérdida. Sé lo que se siente porque mi marido tenía un caballo:"Morisco" y también murió.

Supongo que debe haber un cielo para Mazurcas y Moriscos.

Gracias por todo, Jesús.

Un beso.

Lucía dijo...

Sensaciones perdidas con la muerte de Mazurca.
Íntimo este poema, no se pueden decir cosas más bonitas.
Dejemos su trote abierto al infinito...
Me encanta Chechu.
besazos mil.

Miguel Schweiz dijo...

A mí me pasó lo mismo hace años, mi Yoli... y esta poesía te imaginas ¿Sí?

Un fuerte abrazo

Shikilla dijo...

Qué cariño especial se les tiene a los animales, compañeros de nuestra niñez, y qué de preguntas sin respuesta cuando faltan y no entiendes entonces por qué se van.

Jesús Arroyo dijo...

Para todos:
Responderé con otro poema ¿vale?
Gracias por vuestros cariñosos comentarios.
Besos y abrazos.