lunes, 15 de diciembre de 2008

ALONDRA EN MI TEJADO


Se sigue haciendo largo el camino del colmado,
no acepto ruinas que encuentro por ladera a cada lado,
ni las pobres viandas que sustentan muertos.
¡Qué locura! como corderos de matadero asustados
caminamos en hileras, de uno en uno, en grupos varios,
mirada a nada, suspiros anclados en mares congelados…

Volveré al campo una primavera sobre estos pies cansados
y en una casa de locura, sentaré este cuerpo acostumbrado.
A mi vera de deseo, dos personas, dos mujeres sin hilados,
sin carmines, sin monedas de corsario.
Si no están, en mi mente su aliento perfumado,
en mis oídos el te quiero de días pasados…

Ni ciudades oxidadas por alambres levantados,
ni aceras corrompidas de adoquines tropezados.
Quiero verdes, lluvias finas que terminen en un lago,
perros en la puerta, alondra en mi tejado,
el silencio de la paz con susurros ocupados
y bajo esa misma tierra… pudrirme sepultado.

Jesús Arroyo
copyright Jesús Arroyo ©

13 comentarios:

Terly dijo...

Una poesía realmente bonita. Triste, muy triste. Denota en tu ánimo la tristeza por la marcha de ese ser tan querido que seguramente en algún lugar estará pastoreando, junto a otro ser también muy querido por mí, por limpios y verdes prados.
Un abrazo, Jesús.

Terly (mi marido) me ha hecho leer su poesía. Me ha conmovido en lo más profundo por como ha sabido plasmar su estado de ánimo en unos versos tan tristemente bellos.

Noray dijo...

Lo pintas tan bonito que hasta yo me estoy animando a pedir plaza en esa tierra.

Un abrazo

María Narro dijo...

mares congelados suelen ser las ciudades, más ahora en Navidad.
un beso.

Nuke dijo...

.....precioso leerte........

Jesús Arroyo dijo...

Terly:
Muchos, la mayoría de los poemas que pongo son de hace algún tiempo. No suelo colgar recientes, pero me has adivinado, este si lo es. Es posible que los momentos...
Un abrazo.

Para la esposa de Terly:
Me alegra mucho recibir su/tu mensaje. Se lo decía a Terly, momentos...
Un cariñoso saludo y tuteame ¿vale?

Noray:
Pues el campo es enoooorme.
Un abrazo.

María:
Pues si, sobre todo cuando hay tanta gente por todos los lugares que estás más solo que la una.
Besos.

Nuke:
Precioso tenerte.
Besos.

Lucía dijo...

Yo quiero ese verde tuyo, y esa fina lluvia.
Sentarme con estos pies cansados y escuchar la paz de los susurros ocupados...
Olvidar los mares congelados.
Precioso poema:)
Besazos + mil

Sara dijo...

Que bonita!!!!
Yo también quiero alondras en mi tejado, pero hoy va a ser que la nieve me las va a congelar, pobrecitas... con la que está cayendo en mi pueblo!asi es que, he disfrutado mucho con tu texto y tus alondras y tus sentimientos y hoy, quiero ser yo esa alondra en tu tejado, para dejarte trinos alegres y de compañía en estos momentos dolorosos y de añoranzas.
Un abrazote fuertote amigo

Malena dijo...

Es una vuelta a los orígenes, a aquellos donde todavía existen las figuras de las personas amadas. Allí no llegó la tristeza, allí te acunarán entre sueños las voces que hoy y siempre te repetirán que te quieren.

Triste y maravillosa poesía, Jesús.

Un beso y una dosis de cariño.

Amanecer dijo...

A pesar de que la alondra, trajo un poema triste, no deja de ser hermoso.
Son los versos màs hermosos, los que se escriben salidos del corazòn... verdad?

Besos y muchos màs.

Jesús Arroyo dijo...

Lucía:
¿Cuando salimos hacia aquel lugar?
Besos mil.

Sara:
Ciudad que gritas ¡miedo!
Un beso.

Malena:
En esos orígenes quiero perderme.
Besos.

Amanecer:
Y mira que da de si.
Un beso.

Terly dijo...

Con mis mayores deseos de que pases tú y tu familia unas felices Navidades.
Un abrazo

VILLANCICO DE NAVIDAD
Terly

Fue un día veinticinco de Diciembre,
cuando nació el Niño Jesús en Belén,
¡Qué frío más grande el de aquella noche!
se helaron los charcos y el pozo también.

María y José cantaban al Niño
canciones más viejas que Matusalén
y los pastorcillos con gracia sonaban
zambombas, panderos y hasta la sartén.

Mientras la mula y el buey resoplaban
y daban calor al Rey en los pies,
los Magos le dieron valiosos regalos
de oro, incienso, mirra y dijeron, amén.

Una estrella brillaba en el cielo
que iluminaba toda Jerusalén,
¡anuncio de Dios que a todos traía
un mensaje de amor, de paz y de bien!...

Jesús Arroyo dijo...

Terly:
Mil gracias.
Abrazos.

RosaMaría dijo...

Protesta poética que llega al corazón, que la paz llegue a todos los tejados del mundo. Guauuu... voy a tener que cerrar el ordenador, esto es atrapante. Felicitaciones.