jueves, 27 de agosto de 2009

FONTE D'ANUCA

A Esther, mi madre.

Tráeme, hijo, vaso de agua,
que tengo la boca seca
y muerta el alma sin ganas.

De la fonte, casa Anuca,
bajan jugos de nevada,
llena el vaso de ese caño
que viene noche cerrada.

Tráeme, hijo, vaso de agua,
que tengo la boca seca
y regar quiero mi alma.


Jesús Arroyo
copyright Jesús Arroyo ©

12 comentarios:

Fernando dijo...

Preciosa poesía. Es una dedicatoria sublime. Un abrazo.

DAISY dijo...

ayy que estamos sin vivir en nosotras!! quien tu sabes y yo comenatmos qué psará con el poeta que tarda mucho en actualizar. Yo le he dicho que será el trabajo que no te lo permite mucho y el acto de septiembre, no?? El poema como siempre divino de la muerte y con la fuentecita fresquita nos refrescamos de estos calores. Da señales de vida!! besazos!!

Terly dijo...

¡Ay las "mammas", Jesús y sus noches cerradas! ¡Ay si los hijos pudiéramos echar marcha atrás y refrescar esas bocas seca!
Felicidades por tu nostálgico y bello poema.
Un abrazo.

Emilio dijo...

Si la madre pide un vaso de agua, Jesús, no te demores y llévale dos y un fuerte abrazo.

Como esa fuente hay una no lejos de mi casa, aunque hace un tiempo que la han "urbanizado" y ya no es lo que era el entorno, aunque el agua sigue tan fresquita.

Abrazos amigo, ya queda menos.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

NOSTALGIA Y PENA HECHA VERSO, GOLPE A GOPE. PRECIOSO, jESÚS,UN BESOTE

Sara dijo...

Preciosaaaaaaaaaaa! y la dedicatoria a la mamá, más preciosa aún.

Un abrazote

Malena dijo...

Y en esa agua que espera con impaciencia van los recuerdos de toda una vida.

Precioso homenaje, Jesús, tu madre debe estar muy orgullosa de tí.

Mil besos.

Alma Mateos Taborda dijo...

Excelente poema. Con cadencia , musicalidad y sed en el alma. Muy bella alquimia. Felicitaciones! Un abrazo

Lucía dijo...

Es precioso y me ha emocionado mucho leerlo.
...que viene noche cerrada...
¡Ay!, un bello homenaje.
Besazos hoy dos mil, ya desde muy cerquita. ¡¡Qué calor hace aquiiii!!

Supermamá dijo...

Hola Jesús...
Aquí estoy de regreso trás unas largas vacaciones veraniegas y blogueras.
Como siempre el poema me deja seca... boca y alma.

Un abrazo

Jesús Arroyo dijo...

A todos:
Gracias.
Fueron momentos, segundos en los que la vida se marcha y apaga luces encendidas durante tantos años.
La fuente que protagoniza este pequeño poema dedicado a la que tantas veces me dio de sus aguas existe en Llano, una aldea de Asturias. Nos ha dado vida a todos calmando secos momentos.
Abrazos y muchos, muchos besos.

azpeitia dijo...

Enhorabuena por tu blog....azpeitia