jueves, 14 de abril de 2011

Viaje corto

Nadie recuerda la canción del conductor

ni la posición de las marchas de su autocar,

se pierden los caminos a Navacerrada,

el circo plegó sus lonas...

se han cambiado las bolsas de leche

por vídeos de ciencia...

Nada queda del bocadillo de salchichón con tulipán,

ni unas pocas migajas...


Ahora, el niño sonríe

igual que ayer su padre,

pero la gracia está en su mochila

y tiene botones de plástico.



Jesús Arroyo copyright Jesús Arroyo ©

11 comentarios:

Optimus dijo...

Pues no hace muchos días que lo hablábamos mis amigos y yo... ¿qué habrá sido del helicóptero del Tulipán?... ¡que tiempos aquellos!

Un saludo.

Manuel dijo...

Hasta hace poco, querido Jesús, he tenido el privilegio de viajar con las canciones de siempre, en nuestras gargantas. Pero más aún, que esta vez había zarzuela y chascarrillos.

Tantas tardes de sábado o domingo, Nacional VI abajo, camino de Madrid, hemos cantado bisabuelo, abuela, nieto-bisnieto y yo... como entonces.

¡Ah!: y odio la des-gracia de la mochila con botones de plástico. Ojalá nunca hubiese desplazado al "vamos de paseo..."

Terly dijo...

Nostálgico y bello poema, Jesús, acompañado de una pincelada de protesta por tanta tecnología que embrutece a los niños. ¿Qué fue de los juegos de parque? El escondite, el rescate, el clavo, el aro, la pica, las chapas, la comba, el pañuelo, hilo negro, etc. etc.
Un abrazo.

La Solateras dijo...

Yo no sé cómo hemos podido viajar en autobús sin la play station, cantando y mirando el paisaje con el bocata de salchichón con tulipán, vaya rollo.

Un beso

Nelken Rot dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Rosa dijo...

Que buenos recuerdos corazón... Yo pienso reivindicar el bocadillo de tulipán con azucar (que se nos hagan caries) y la botella de anís en navidades, para cantar villancicos y sobre todo, el placer de hacerlo todos juntos y no dos a dos con esa mochila que me encanta reconocer que no conozco.

Qué placer leerte desde la lejanía.

Un besazo y mi cariño siempre

ROCIO dijo...

Que de recuerdos y cuantos cambios nos rodean, no se si mejor o peor pero quizás se han perdido muchos encantos desde luego.

Un beso gigante.

Rocío

María García Zambrano dijo...

Ese bocadillo de salchichón con tulipán del que sólo queda el recuerdo de un tiempo pasado... en el que sonreíamos... como ahora sonrío y recuerdo al leer tus versos. Qué nostalgia querido Jesús me acaba de entrar...
Un abrazo
María

Ángeles FERNANGÓMEZ dijo...

Me da que hay mucha complicidad y guiños en este poema.
Un abrazo, compi. Buenas vacaciones.

Paloma Corrales dijo...

Sí, sí, yo lo recuerdo... la próxima te la canto, vaya que si te la canto ;-)

Besazo.

Jesús Arroyo dijo...

Optimus:
Todo regresa.
Saludos.

Manuel:
¡Qué razón tienes!Plástico, plastico.. con lo maravillosas que eran las correas de cuero...
¿Volvemos a cantar aquello de "cuando yo era pequeñito.."
Abrazote.

Terly:
Dónde está la mirada revoltosa de los niños, la cara de pícaro???
Ahora se les pone cara de consola.
Abrazotes.

Ana:
Tendremos que alquilar un coche de línea(no autobus) para salir a Guadarrama yu volver al conductor de primera ¿te parece?
Besitos, Blasita.

Rosa:
Bien, las botellas de anís en navidades te las dejo para ti, el resto me lo pido.
Cariño compartido, guapa.

Rocio:
Tiene arreglo ¿no?
Besitos.

María:
¿Nostalgia? Eso lo reparamos con un gin-tonic o un culín de sidra.
Besazos.

Ángeles:
Es posible, es posible.
Besitos.

Corrales:
Te lo recordaré.
Un beso enorme.