martes, 4 de diciembre de 2007

NO DUELE, NO SANGRA...


Un golpe mortal sacude su alma,
no duele, no sangra…

Pero desgarra la sensibilidad de los latidos
estremeciendo sus alegrías, hoy derrotas.
No es en vano, sí disloca
otras almas paralelas.

Surge como el huracán de mil desiertos,
impide como la tempestad que luego es calma,
que durante ese momento todo lo nubla,
empapando la inmensidad como esponja desgarrada.

No habrá más alegría en su boca,
sus ojos ya son contraventanas cerradas al sol,
no hay luz, ni tacto, no hay alma,
su corazón se silencia con mordazas,
no hay amor, no hay ternura,
ya es nada.

¿Dónde está su infinita nobleza?
¿dónde la grandeza?
Esquivo, desconfiado por episodios forzados
entrelaza, sin decir,
clama sin ser escuchado
mientras piensa…
“sabio silencio serás mi compañero”

Un golpe mortal sacude su alma,
no duele, no sangra…

Llora su interior,
no se ve lágrima
tan solo silencioso dolor del alma.
Piensa en los momentos de compartida andanza
y no siente, no dice, su silencio le calla.

= = =


Chechu Arroyo
copyright Chechu Arroyo ©

5 comentarios:

Mari Carmen dijo...

Quería desearte buenas noches y decirte que es un poema desgarrador muy hermoso el que nos dejas.

Saludos,

Caminarsingluten dijo...

Comparto la opinión de Mari Carmen: "un poema desgarrador".

Esperamos que te sientas bien viendo TIERRA.

Saludos,

Ana y Víctor.

María Narro dijo...

pero si escarbas te das cuenta que ese silencio sólo lo produce el dolor, Chechu.
Aunque es mejor pensar que no duele, aunque siempre hay que dejarlo sangrar.

Un abrazo.

Shikilla dijo...

Qué terrible no sentir nada, cerrar esas "contraventanas al sol". Morir viviendo o vivir muriendo. Qué silencio más estéril. ¿Qué golpe tan mortal puede haber cerrado de tal modo su alma, para que ni siquiera duela, y que torne las alegrías en fracasos y además se reafirme en no volver a tener alegrías nunca?

Quizás lo mejor cuando sufrimos es que nos duela, que sangremos, que fluya la vida aunque sea en forma de dolor, sé que suena duro pero prefiero sentir dolor a no sentir nada.

Chechu Arroyo dijo...

Mari Carmen:
Digamos que fue en un duro momento de mi vida... Gracias

Pareja:
Veremos, si el tiemo no lo impide (como en los toros), TIERRA. Abrazos.

María:
Si, es como el jugo del limón, lo que ocurre es que, en algunas ocasiones, el jugo, como la sangre, se seca y hay que dejar que se regenere. Un beso.

Shikilla:
Cuando la depresión es verdadera, el sentimiento puede llegar a ser ese. Besos mil.