miércoles, 28 de octubre de 2009

QUE COSAS TIENE EL YANTAR...


Que cosas tiene el yantar
que con nombre largo... ¡no comes ná!

Delicias de río fresco con alguitas de la mar
y son las truchas fritas que ponía mi mamá.
O esas estampas al aire con costrita del infierno,
que son buñuelos de viento con chorizo de su pueblo.

Chochitos del país nadando
en esperanza del Cantábrico
son almejas en salsa verde.
Saltamatas toledana salteada
con otoños de ojo en suerte
,
es liebre guisada con setas, plato de caza
que cazador despistado si no ve, no tiene baza.

Todo enseñadito en el centro
de un plato con mucho adentro,
¡eso sí! la loza muy sevillana
para un gajo de manzana
en un menú de diseño,
dibujado con empeño
por un chef con Michelín
que se las da de postín
para cobrarte ¡la leche!
por poquito que te eche.

Yo solo iré si me invitan
que a mi estos platos me irritan,
porque te toman el pelo
y hay que preparar dinero
para pagar el ¿banquete?
¡si te clavan con florete!
Tan poco dan que... ni retrete.

Y los clientes, tan ridículos por cierto,
que de las puertas pa-dentro
ves finolis y alcahuetes,
tontainas entre cien maitres
y nenes diciendo ¡jolín!
por hambre… no por festín.

Y los postres…
Confite de la pomme parisina al glace
con escarchita de froid evaporado
entre las nieblas del dorado
,
para comer manzana asada
con mancha de azúcar tostada
y heladito de diez frutas
que se encuentran en la ruta
de las selvas de un ayer….

Lo dicho…
Que me largo a Casa Pepa,
señora de grandes tetas
y mandil azul marino,
pa-comerme, del merino,
un corderito lechal
de castellano corral.
Y de postre,
naranjita valenciana
regada con vino dulce de la uva jerezana
y dejarme de pamplinas
por dos billetes de a diez.
.
Jesús Arroyo
copyright Jesús Arroyo ©

20 comentarios:

Terly dijo...

Querido Jesús:
¡Qué sarcástico retrato
que nos haces de estos platos
de pitiminí cocinada
y que no es mini, que es nada,
que cuestan un buen pastón
y se agarran al riñón,
no aquello que hayas comido
sino el bolsillo jodido!

Eres fabuloso, Jesús, me he reido con tu ingénio.
Un abrazo.

Noray dijo...

Por aquí no somos tan refinados, acaso una buena pata asada con unas papas arrugadas, con mojo picón por supuesto, quizás un suculento caldo de pescado o un sancocho, o una simple vieja hervida o, tal vez un exquisito potaje de berros.

Un abrazo

PS: Como Casa Pepa... también hay varias.

Sol dijo...

Mira que como soy de Argentina me ha costado enterlo... pero creo que capte la esencia... las comidas del campo, las comidas mas exquisitas que recuerdas... pero que se servian delicadamente en una mesa de familia...
En cambio esos banquetes que de la misma forma se sirven en finos resto... ni comparación salvo por el costo...
Entendi???
Besos cielo, una buena comparación de dos mundos, me gustó mucho el primero... lo disfrute...aunque no se de algunas de las comidas que mencionas!!!
Besos Jesús, llenos de luz para ti!!!

Emilio dijo...

¡Qué jodíos esos 'modelnos' restaurantes que pagas un pastón por pasar hambre!

Salud y buen apetito.

Enrique Sabaté dijo...

la cocina moderna es lo que tiene.Que ni es cocina ni es ná, laboratorio ná mas.

Saludos.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

qué te alimenta ultimamente mi querido jesús que todo lo que escibes tiene un sabor buenísimo
besotes de buenos días

Jesús Arroyo dijo...

Terly:
Pues sí! Al final se agarra al riñón cualquier plato, el cocido madrileño por su espesura y la "esencia de cecina de saltamatas" por los 135 euros de la microración.
Bueno, sea lo que sea y como sea, que el yantar nos proteja.
Un abrazo, señor y que usted lo coma bien.

Noray:
¡Ves! si es que sabéis comer. Servilleta al pecho y cubiertos en ambas manos ¡sí señor!
Abrazotes, muchos y bien cocinados.

Sol:
En este Madrid (igual en otras provincias) se han puesto de moda los restaurantes de "cocina moderna" donde por un asalto a mano armada te ponen una muestrita de menú en el plato. Plato grande, comida pequeñísima. QUiero decir con esto que el precio está en consonancia con la loza y no con el alimento.
Ahora, en momentos de crisis económica, se han tenido que "bajar de la burra" y poner menús a 30 euros.
Yo prefiero un buen chuletón argentino y dejarme de pamplinitas modernas.
Guapa mía, un beso.

Emilio:
Es una manera de cuidar la figura, dicen, porque la mía me cuesta una pasta también. Mantener esta barriga lechoncera no es moco de pavo.
Abrazotes, amiguete.

Enrique:
Cualquier día, entraremos en uno de estos restaurantes (yo no, yo no) y nos pondrán la probeta con el mechero de alcohol. Bueno, en algunos ya lo hacen...
Donde estén las tapitas cerveceras de Alcalá ¿verdad?
Un abrazo.

Cantalapiedra:
Nada, nada, que te has imaginado un buen plato de migas castellanas con un vascorro bacalao al pil pil y te crees que soy yo.
Besotes, amiguita.

Malena dijo...

Hoy no te dejo mil besos y mil rosas, Jesús. Hoy tocan ósculos marinados a la esencia de pétalos de rosas cultivadas en los jardines del 8º conde de Rochester.( O sea besitos y rosas compradas en la Rambla de las flores) :)

Me ha encantado este poema dedicado a la imbecilidad del género humano.

Mil besos y mil rosas sin afectación, con cariño.

Paloma dijo...

... es que hay tipos de yantar que son para hacer llorar :D

Brilante e ingenioso.

Risas y besos, eso sí cocinados a baja temperatura, no vaya a ser que se pasen.

Alberto dijo...

Me gustó mucho, la verdad.
Gracias por hacernos disfrutar de esto
Saludos

SOMMER dijo...

Y lo bien que saben esas cosas con nombres tan raros?
estoy seguro que con nombres mas convencionales, no sabrían tan bien...

Carmen dijo...

Me anoto para la Casa Pepa, y ese corderito lechal y las raranjigas valencianas ¡que eso sí que es comer!
Besos Jesús

Jesús Arroyo dijo...

Malena:
Me gusta mucho esa receta, jeje. Con recetas así... el "Almax" no sería necesario.
Muchos besos.

Paloma:
Buen pareado en horno para el asado.
Todo, todo lo bien cocinado se hace en puchero de la abuela, a fuego muyyyyyyyy lento.
Besos.

Jesús Arroyo dijo...

Alberto:
Mejor en la mesa de "casa Pepa" ¿no?
Saludos.

Sommer:
Pero... con tan poca cosa, ¿funciona el paladar?
Saludos.

Carmen:
Nos sentaremos en "Casa Pepa" para meterle el tenedor a ese lechalcete.
Besos.

Liliana G. dijo...

¡Qué genialidad Jesús! Un poema donde con toda "fineza" e ironía, renegás del vano status en favor del disfrute cotidiano, el que se lleva en el alma y no necesita de remilgos... ¡Estoy en total acuerdo!

Cariños.


Un verdadero gusto haberte encontrado.

DAISY dijo...

uyy qué cosas tan pijas, mareee, jeje. Besos

Elena dijo...

Incluso en la cocina eres ingenioso.
Besotes

Shikilla dijo...

¡Que grandes verdades dices! y con cuánto humor.

Te cobran los restaurantes pijos más por la longitud de la palabra que por la cantidad de las viandas.

Cierto que muchas de esas cosas están muy ricas, pero estarían igual de ricas con menos letras en su nombre.

Saludos

Lucía dijo...

Me largo contigo a Casa Pepa, me gusta más la pinta, y por lo menos comemos, jejeje.
Quizás no le hagas ascos a unos trocitos de buey a la piedra ¿no?, pues ya sabes:D
No me gusta lo pijo, mejor eso de andar por casa:D
Buen yantar, señor mío.
Besazos mil

Jesús Arroyo dijo...

Liliana:
Aquellas migas de Sancho...
Saludos.

Daisy:
No, pijos solo los del interior del restaurante. ¡Ojo! sin ánimo de nada, ya sabes, que cada uno coma lo que guste, pero que lo guste porque los hay que gastan y no gustan.
Besos doscientos.

Elena:
Y eso que no te has sentado en la mesa del domingo, ummm, rico, rico. Pero... ¡estás invitada! jeje.

Shikilla:
¡Cierto! No me meto yo con la calidad del plato, sí con la cantidad y, claro está, con el precio.
Un ejemplo sin nombrar restaurante:
"Ninfa de algodón con mozarella casera y albahaca a la tempura de salicomia al azafrán con emulsión de ostra y ostra con emulsión de jamón y su perla"
y yo me pregunto ¿ninfa? ¿te ponen una sirena en el plato o es una sardina recubierta de algodón?
¿Salicomia? Y yo entendí, en una primera pasada "silicona" joe!! menos mal. "Emulsión de ostra" Es el chorrito de agua que desprende la ostra al abrirla? ¿La cuecen y te la ponen sobre una cuchara blanca? ¿Ostra con jamón? casi me quedo con el jamón con melón o la sandía con mortadela. Bueno, en fín, lo bueno de esto es que, con muchas visitas al restaurante, haces un collar de perlas cultivadas (me jejeje yo de las vírgenes) para tu chica.
Y no digo más.
Besos, guapa.

Lucía:
En cualquier momento, en cualquier momento. Cuando me ponga "las pilas" te llamo y a pedir mesa.
Besos mil.