domingo, 7 de febrero de 2010

¿DE QUE PATRIA?

A cualquiera de los militares asesinados.

La oscuridad llegó a tus ojos,
el silencio a tu latido.
Te han asesinado como si fueras culpable
y ahora dudo,
sospecho que ganarse el pan
entre fusiles y balas
no imputa buscar la muerte.
Ahora, ahora que no sientes
te llega la medalla,
no la lleva tu verde solapa,
la han colgado de una bandera
que se apolillará en el cajón de una cómoda
como otra tela cualquiera.
Ministros junto a tu féretro
con la mirada muy baja,
con el tono cohibido y la mano en su cara,
cuanta mísera propaganda…
Llora tu padre,
tu hermana calla,
tu novia clama con rabia
mirando al cretino de negra corbata.
Ya te han enterrado
entre cornetas y salvas,
entre clamores, silencios, mentiras y lágrimas.
Compañeros de luto frente al sol cantan,
allá donde te mataron,
inocente de todo, culpable de nada…
de ir a una misión para comprarte casa,
una alcoba blanca a compartir con tu amada.
¿Dónde quedan las palmadas
que un oficial sentenciado
te puso sobre la espalda?
¿De qué valen,
de qué patria?



Jesús Arroyo
copyright Jesús Arroyo ©

26 comentarios:

Amaya dijo...

La verdad desnuda, hiriente, que escuece la conciencia de quien tiene conciencia. La verdad delatora, denunciante de tanta hipocresía barata, de tanto uso y abuso del ser humano por mentiras que el mismo , en pró de sus intereses, ha inventado.

Bello y doloroso, impactante, como ha de ser siempre un poema

Un abrazo

Amaya Martin

Jesús Arroyo dijo...

Gracias Amaya. Estás en tu casa.
Saludos.

Jorge Torres Daudet dijo...

Así es Jesús, no falta, ni sobra, una sola palabra.
Hacen las guerras quienes no mueren en ellas.
Un abrazo muy fuerte.

La Solateras dijo...

Un horror esto de las guerras extranjeras, donde además siempre van los que se han metido en el ejército para buscarse el pan.

¿De qué patria? de la patria de la supervivencia, como el albañil que se cae del andamio.

Fernando. dijo...

Terrible poema, Jesús, pero es así. Esos de corbata negra (o falda negra) deberían leer tu poema a los soldados que envían a sacrificarse por una paz que no se entiende a un país sórdido que está en guerra. Un fuerte abrazo.

Sol dijo...

Un precio demasiado alto para pagar verdad???
Triste... y real... la vida Jesús, la triste vida de algunos que no eligen morir...!!!
Besos lluviosos en esta mañana de Domingo!!!

Marisa dijo...

Una triste realidad
de las guerras y
de la bomba que mata.

Un abrazo fuerte.

Terly dijo...

Enorme grito de dolor, Poeta.
Se apaga la luz brillante y joven de una vida y con ella se apaga la de novia o esposa, padres, hermanos, familiares, amigos y la de todo aquel que como tú, tenga un mínimo de sensibilidad.
Y seguirán cayendo mientras el hombre continúe metido en esta vorágine de las guerras.
Un fuerte abrazo, querido amigo.

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

me has puesto un nudo en la garganta...

Noray dijo...

Lo suscribo verso a verso,
palabra por palabra.


Un fuerte abrazo

Lucía dijo...

De la patria del dolor... y la sinrazón...
Y me silencio que ya has dicho mucho y más.
Besazos mil.

anabel dijo...

Guerras que se dirigen desde los despachos hablando de "efectvos" sin pensar que tienen nombre y apellidos, novias, madres...Luego, al funeral aunque no sean creyentes, a compungir el gesto y lanzar discursos trasnochados.

Un abrazo.

Jesús Arroyo dijo...

Jorge:
Así es. Sin intención de poner a nadie en el camino de la bala, tal vez se necesitaría que los corbatas y faldas negras pasaran una semana con ellos. Claro que me dirían "no hemos estudiado para eso"
Un abrazo.

Solateras:
En esta España mía, en esta España nuestra, dejamos de contar historias de la puta mili para contar historietas "profesionales"
¿De verdad tenemos un ejercito profesional?
Besos, guapa.

Fernando:
Mira por donde... se lo mando ahora mismo a Rodríguez por parte de padre.
Un abrazote.

Sol:
Sí, demasiado alto para "ir en paz".
Besazos.

Marisa:
Cada día más frecuente.
Besos.

Terly:
Lo has dicho todo. Recuerdo cuando tomé el tren a Cáceres para comenzar la historieta militroncha, el andén era un mar de lágrimas. Cuanto han cambiado esas lágrimas, cuanto ha cambiado el riesgo.
Un abrazo.

Cantalapiedra:
Pues parece ser que ese nudo se nos hace sólo a nosotros. El nudo negro que se ponen algunos cuando esto sucede... se lo estrujaba yo hasta ver sus ojitos saltones. Luego les soltaba, que por decir esto son capaces de mandarme al calabozo.
Besazos.

Noray:
Suscrito queda.
Un abrazote.

Lucía:
Algunos lo olvidan tras el himno "La muerte no es el final".
Besos mil.

Jesús Arroyo dijo...

Anabel:
A veces se prefiere "rezar" en las Américas y no quedarse en casa.
Besazos.

Paloma Corrales dijo...

Impresionante Jesús, y desgraciadamente de un realismo atroz que remueve entrañas.

Un besazo maestro.

Sakkarah dijo...

Es triste que el reconocimiento les llegue con la muerte...

Un profesión de mucho riesgo...

Un beso.

DAISY dijo...

pero ellos eligen esta vida, la desgracia es cuando la sinrazón y la injusticia les arrebata lo mejor. Un abrazo

dibusanfer dijo...

Pues toda la razón.
Lo peor, la hipocresía. Al final todos seguimos banderas, sin embargo el problema es cuando éstas se manchan de hipocresia con esos de la corbata negra.

Enrique Gracia Trinidad dijo...

Tremendo el testimonio de este texto, amigo. Enhorabuena.
Te doy las gracias por haber estado hoy en Libertad 8 y por toda tu generosidad.
Apenas hemos podido saludarnos pero te sentí muy cerca.
Gracias de verdad, amigo.
Si buscas en youtube por mi nombre y dos apellidos, ya hay una mínima muestra colgada. Habrá más.
Un abrazo y hasta ¿el miércoles? que haremos "Las manos sucias" de Sartre, en Coslada. Algo que ver con tu poema...
Enrique

Jesús Arroyo dijo...

Paloma:
Lo comentaba ya, si los corbatas negras estuvieran unas jornaditas de patrulla por tierras en guerra...
Besazos.

Sakkarah:
siempre es lo mismo. Cuando alguien muere es la leche, mientras está vivo y haciendo lo que ellos quieren...
Besos.

Daisy:
Aunque ellos quieran a su profesión. Tú has elegido ser maestra ¿si llega ese papá burro y te agrede? La putada es esa razón firmada en documentos, caminito de tantos borrones.
Besos quinientos, guapa.

Dibusanfer:
¡Así es! y malo de aquel que no siga "su bandera" (no me refiero a la de tela), la que sea, porque creerá en algo.
Un abrazo.

Enrique, amigo mío:
¿Generosidad yo? Recuerda a ese duende de casa esencia.
Como de costumbre tuve que salir a la carrera, mi hija tenía que preparar una ponencia y me pidió S.O.S. (no coño, arroz no)
El miércoles estaré (si la salud lo permite) en el Nelken y ahora enchufaré la radio, es martes.
Un abrazote y gracias por dejarnos un poquito de ti.

Antonio Santo dijo...

Muchas gracias por tus palabras, Jesús. Me hago un huequito también aquí para venir de vez en cuando a tocar al timbre y leer tus versos. ¡Abrazos! :)

Jesús Arroyo dijo...

Antonio:
No hace falta que toques el timbre. La puerta está abierta.
Abrazotes.

Wences dijo...

Hola!
Estoy colgando en la web una blognovela: El fin del mundo. Si te apetece, me gustaría que le echases un vistazo y me dijeses qué te parece. Gracias.
http://findestemundo.blogspot.com

salvadorpliego dijo...

Y ya muerto, ¿de qué vale la medalla?
Bravo por este poema. Te felicito.

Un placer leerte.

Mos dijo...

Un poema valiente, sin tapujos ni hipocresías. Has puesto en versos lo que muchos pensamos y pocos se atreven: La dura y cruda realidad.

Un abrazo de Mos desde la orilla.

Jesús Arroyo dijo...

Wences:
Pasaré.
Saludos.

Salvador:
Siempre la misma rutina...
Un abrazo.

Mos:
Creo que las cosas hay que decirlas. Eso sí, luego pasa lo que pasa...
Un abrazo.