jueves, 10 de junio de 2010

ENTRE CORONELES Y SOLDADOS


Hombre paciente donde existieran,
aunque la melodía de tripas
pusiera su sinfónica en busca
de gatos que llevaran a cubos
en patios traseros de cuarteles.
Un día de hielos y nubarrones
rebuscaba mondas de patata
cuando se le posó una gran mano
donde la espalda pierde su nombre.
Esto es propiedad del ejercito
le dijo una voz de dos estrellas
si quieres comer de la basura
búscate de novia una batalla
defendiendo patria de bazofia.
Por la noche ya era soldadito
de un tercio sin mucha trilogía.
Como primer destino, trinchera
de primera avanzada, sin fuego
de aviación ni mala artillería.

Si hubieran dado una escopeta…
pero tuvo que limpiar cagadas
de soldados aterrorizados
y otras de coroneles sedientos
de vivas victorias imposibles
sin rancho de mondas de patata.
Salió del frente a paso ligero
en busca de gatos sin destino,
Mejor, pensó,
no comer un día
que ser alimento de gusanos.

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.(Del poemario "Vivencias del Presumido Ambrosio")



Jesús Arroyo
copyright Jesús Arroyo ©

8 comentarios:

Fernando dijo...

Curioso, inextricable, quizás recuerdos de un pasado angustioso o un futuro indefinible. no sé como definir este relato-poema, si anti militarista, posmilitarista o pesadilla-militarista. Ya me explicarás, amigo Jesús. Un abrazo.

dibusanfer dijo...

Y eso que ya no hay mili!

Mª Ángeles Cantalapiedra dijo...

jESUS, ME HAS PUESTO EL MUÑECO DE PLAYMOBIL Y SE ME HA IDO EL SANTO AL CIELO CON LOS RECUERDOS, VOY A LEER DE NUEVO...

Noray dijo...

¡Menos mal que nunca anduve en cuarteles!



Un abrazo.

Jesús Arroyo dijo...

A todos:
Es un poemario (cuarenta poemas)sobre, como su título indica, los episodios de un buen señor aventurero y pícaro. Como toda poesía ¿qué tiene de ilusión, qué de realidad?
Abrazos y besos.

Sara dijo...

Mal que nos pese, nos guste, o....como sea....(cada día soy menos útopica en estos temas)...o vamos todos a la par....o sino....los ejércitos son cada vez más necesarios....¡que pena!
Un abrazo poeta

Cuarentañera dijo...

Tiempos lejanos de un muchacho cuartelero, digo yo porque hoy???
Un abrazo

Jorge Torres Daudet dijo...

Y vuelve al hambre... a recoger mondas de patatas.
Con libertad, bienvenidas sean las mondas, por un tiempo, claro.
Pobre!
Y la mano, ¿por qué en ese sitio? Al principio creía que iba por ahí, pero no.
Abrazos.