martes, 10 de mayo de 2011

Mástil




Y tú, mujer,
que llegando a esta nao
anclada en preguntas
has cicatrizado incisiones
de arpones en su casco.
Mástil para balandro naufragado.





Del poemario "Contracaminante"






Jesús Arroyo
copyright Jesús Arroyo ©

17 comentarios:

Montxu dijo...

Siempre habrá tiempo -eso espero- de sacarlo a flote.

Saludos

ROCIO dijo...

A veces las heridas nunca cicatrizan pero en mucha parte dependen de nosotros.

Genial leerte, ya estamos pensando en la cenita del día 4 ya estamos en contacto.

Un besote.

Rocío

Ángeles Fernangómez dijo...

Resultó ser un buen apoyo este "Mástil" para el comienzo de nuestro recital en "Poesía en Sidecar", ¿verdad? Como también lo es en el trasfondo del poema.
Un abrazo, compa.

Lucía dijo...

Un mástil fuerte y una buena restañadora de cicatrices.

Es un placer leerlo por aquí también.

Besazosmil.

Noray dijo...

Ya lo escribió Aute: "las cicatrices no ayudan a andar".


Siempre mástil que nos ayude a sostenernos con firmeza.


Un fuerte abrazo.

Rosa dijo...

Esa nao cada vez navega más certera mi querido Jesús. Es un placer "contracaminar" junto a tus poemas en esta época.

Besos grandes con todo mi cariño

Manuel dijo...

¡Quien fuera arena de la playa que te entierre la tristeza!.

Lejos del naufragio, tienes a tu lado la sirena que te canta cerca del oído. Que te canta las canciones de naufragios legendarios sin delfines salvadores. El canto de los hombres de la mar que ya conoces, los que alzaron sus aceros arponeando la nave fantasma del jinete perdido de las olas.

Aquel que, solo él, logró llegar a la Ítaca soñada.

¡Que buen poema, Jesús!... Y que suerte tienes, ladrón...

Jorge Torres Daudet dijo...

La mujer es masti y es acogedor puerto para náufragos .
Bello poema, Jesus.

luis dijo...

No resulta fácil hallar a quien, al tomarnos bajo su mirada, alcance a cicatrizar heridas de batallas de otros días.
Un hermoso poema.
Saludos.

Nines Díaz dijo...

Hermosisimo poema y fotografía, Jesús. Muy bueno.

Un abrazo.

Fernando dijo...

Las cicatrice hacen hermosas a las mujeres. Todas ellas son consecuencia de su generosidad y su entrega. Aprendamos de ellas. Un poema hondo y bello, amigo Jesús.

Mila Aumente dijo...

Anclarse en preguntas no suele ser positivo, porque las mujeres siempre queremos saber más. Es mejor mantenerse a flote, bien sujeto, cada uno, a su amarre particular.

Muy buen poema, Jesús, FELICIDADES.

Un abrazo.

Blasita dijo...

Lo disfruté en tu libro y lo vuelvo a disfrutar.

Un besazo

Jesús Arroyo dijo...

Montxu:
Siempre, claro.
Saludos.

Rocio:
Siempre es bueno tener un bote de betadine ¿no?
Besitos.

Ángeles:
Y no es esto un mástil???
Besitos, compi.

Lucia:
Cierto. Es así.
Besos mil.

Noray:
Noble mástil.
Abrazos

Rosa:
Ya sabes, formas parte de la tripulación.
Besitos.

Manuel:
¿Quién está triste?
Abrazotes, caballero.

Jorge:
La mujer es casitodo.
Abrazos.

Luis:
Gracias por esta visita.
Saludos.

Nines:
Es curioso lo de este poema.
Besitos.

Fernando:
Aprendamos de ellas, pero para enseñar ¿no?
Un fuerte abrazo.

Mila:
Gracias. Ya te queda muy poquito.
Besos.

Blasita:
jejejejeje.
Lo tienes en el libro asi que... tuyo para siempre.
Besos.

Jesús Arroyo dijo...

Se han borrado los tres últimos comentarios, incluido el mio.

Jesús Arroyo dijo...

Gracias a todos.

Emilio dijo...

Certero y definitorio poema, Jesús.

Uno de muchos del "Contra...".

Abrazos.